¿Vivir para trabajar o trabajar para vivir? Sobre “La Fiaca”

Dirección: Giovanni Ciccia

Dramaturgia: Ricardo Talesnik

Asociación cultural Plan 9

Un domingo por la noche Néstor Vignale (Óscar López Arias) se prepara para lo que no hará al día siguiente: ir a trabajar como lo hace cada día laborable, como hombre de bien y ejemplar para la sociedad. A la mañana del lunes Martha, su esposa (Karina Jordán), al no entender qué le pasa y después de presionarlo, llama a la madre del protagonista (Graciela Paola ‘Grapa’) para que esta la ‘ayude a levantar’ a Néstor; empero, todo intento es infructuoso: está con fiaca, con flojera, pereza; y ha decidido que no irá a trabajar por un tiempo indeterminado, para “ocuparse” en otras cosas, más humanas y divertidas. Esta trama genera una serie de memorables situaciones cómicas a lo largo de dos actos. Si bien el primero se torna un tanto extenso, no deja de ser fluido -esto por el buen trabajo de los actores- y no cae en ser una puesta que solo genera risa, sino que además invita a pensar sobre las condiciones del sistema y el imperativo del deber en nuestra época.

La Fiaca fue escrita en 1967 y responde a su contexto, sin embargo la actualidad del tema que toca no deja de ser universal, así lo muestra este montaje de primera. No es sorpresa que Plan 9 traiga a la escena nacional obras hilarantes pero reflexivas a la vez; ya anteriormente nos referimos a Puertas Comunicantes. Con un correcto trabajo de dirección, de escenografía y de la música (a cargo de Rafo Ráez) que ambienta la puesta; las situaciones generadas son coherentes y sólidas, que los actores interpretan con convicción y que muestran el trabajo que hubo detrás para llegar al producto final. Destacable el trabajo de Óscar López y Lucho Cáceres, en las memorables escenas del final del primer acto, en las que parece detenerse el tiempo para que estos dos sujetos (Néstor y Pereyra, empleado también ejemplar y de actitudes muy correctas) regresen a aquello que de verdad los complace y apasiona; estas escenas generaron la emoción y la risa del público. El segundo, que regresa a hacer teatro después de varios años, muestra un gran desenvolvimiento en el rol cómico, que sin caer en la banalidad del esteotipo, muestra un buen trabajo en escena, que ojalá podamos seguir viendo.  Interviene también, hacia el final del segundo acto la imponente figura de Pedro Olórtegui, en el rol del gerente que termina por hacer ‘regresar a la realidad’ a Néstor, en un final que hace que pasemos de la risa a la reflexión.

La Fiaca es una puesta que muestra la creatividad y el buen modo de hacer teatro, con desempeños notables, con un elenco que proyecta eficazmente su voz y con acciones dinámicas que dan cuenta del trabajo total de una puesta que pese a su dinamicidad y gran cantidad de acciones generadas, no decae a lo largo de la hora y media que dura aproximadamente. Un solvente montaje que nos deja expectantes acerca de qué será lo siguiente que nos traerá Plan 9. No vale la pena perdérsela.

Acá un recorrido del plan de trabajo y proyecciones de Plan 9, tomado de Bizarrias de Talía:

Plan 9 en Junio 2012: Casi diez años de presencia escénica en Lima

http://bizarriasdetalia.blogspot.com/2012/06/plan-9-en-junio-2012-casi-diez-anos-de.html

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