Katrina Kunetsova y el clítoris gigante

Dramaturgia y dirección: Patricia Romero

Asistencia de dirección: Andrea Fernández

Sala de Parto

Teatro de la Alianza Francesa

"Katrina Kunetsova y el clítoris gigante"
“Katrina Kunetsova y el clítoris gigante”

Precedida por una provocadora campaña en redes sociales que despertaba inmediatamente la curiosidad de quienes llegaban a la página de Katrina Kunetsova –sean, o no, aficionados al teatro- en donde, apelando a la primera persona, “Katrina” –una famosa actriz porno que decide anunciar su retiro del mundo del cine para adultos- manifestaba su voluntad de contar “su verdad” en una conferencia a la que invitaba a todos sus seguidores. Aquí, el pacto de ficción funcionó como un “anzuelo” ideal, pues difícilmente en facebook anuncios de ese tipo –sean reales o no- pasan desapercibidos. El referido pacto de ficción se relaciona, directamente –y de un modo estratégico- con la estructura del texto de Patricia Romero, seleccionado en la primera edición de Sala de Parto (2013), en el que Katrina “habla” directamente al público/lector “contando” su historia y revelandose así como una mujer sumida en una profunda soledad, llena de ternura, cuya alma había permanecido incólume ante las circunstancias de su vida. Kareen Spano logra ofrece una plausible interpretación de esta estrella pono checa, construyendo un personaje lleno de matices y trasladándonos –sin mayor apoyo en la escenografía, pues esta no logra (ni busca, al parecer) ubicar al espectador en algún espacio geográfico específico- a República Checa solo con su presencia escénica, descripción de climas, espacios y un cuidado y sostenido acento.

Katrina Kunetsova y el clítoris gigante es un texto con quiebres e inflexiones que implican, en casi todos los casos, la intervención de los personajes masculinos: en primera instancia, la ruptura con Jacobo “Todoterreno” (Gianni Chichizola); el encuentro/empatía/traición de Iván el Grande (Luis Baca); y la reaparición de Kosta Ivanovic (Sergio Paris). Adicionalmente a su necesidad de amor y aceptación, de compañía, de un “otro” que la complete, Katrina, creyente en milagros y señales del destino, cree ver que San Juan Nepomuceno –quien irrumpe brevemente en la puesta en escena, interpretado por Claudio Calmet- se le manifiesta mediante una malinterpretadas manchas en su ropa interior, síntomas de la enfermedad que originaría, con el tratamiento proporcionado por el doctor Svoboda (Hernán Romero) el crecimiento de su ya grande clítoris.

Consideramos que se trata de una obra que pretende construir, de modo realista -apelando al discurso de la primera persona, incluso a la estrategia de difusión en redes para despertar interés- un hecho que raya con lo absurdo y lo fantástico a nivel temático, pero tratado con un sutil humor, para hablar de la necesidad de afecto, de la devoción, de la dependencia y del amor a uno mismo, que Katrina parece descubrir en la obra. Un texto ingenioso y bien escrito. En escena, los actores acompañan con soltura a la protagonista; cada cual en el rol de acompañante/manipulador –salvo en el caso del doctor, cuya presencia funciona más como un guía-, con acciones que logran propiciar y sentar las bases para los cambios actitudinales de Katrina. Empero, pese a que sentimos que es un texto inteligente, coherente y elocuente, en la puesta en escena percibimos cierto agotamiento del tema, ya que la obra parecía regodearse en el hecho anecdótico/curioso, demorando, incluso, la llegada del final. Del mismo modo, la disposición de los muebles en escena no parecía aportar mucho, salvo a nivel decorativo (pensamos, específicamente, en el piano de cola arrinconado en un extremo del escenario), sin distinguir espacios de modo concreto, resultando a veces un factor distractor. La escenografía, sin embargo, contó con un ilustrativo detalle a nivel de fábula: la ropa interior de la protagonista “marcada” por San Juan, que la llenaba de orgullo y esperanza.

Katrina Kunetsova, penúltima obra de la edición 2013 de Sala de parto en ser estrenada (la última es La Cautiva, ganadora, de la cual nos ocuparemos en un texto siguiente), que devuelve a Kareen Spano a la escena teatral limeña, en un rol que interpreta de modo notable, resaltando la ternura e inocencia que contrastan con el ideal preconcebido de la actriz porno, para ir más allá del estereotipo y hablar del afecto, la realización personal y la necesidad de otro para la completitud.

 

                                                                                                 

Anuncios

One thought on “Katrina Kunetsova y el clítoris gigante

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s