Mientras canta el verano

Dramaturgia y dirección: Diego La Hoz

Espacio Libre

EspacioLibre, grupo de teatro, fundado por Diego La Hoz en julio de 1999. Con la filosofía del teatro como práctica cotidiana se gesta la investigación escénica que alumbra la postura experimental del grupo. Con más de veinte obras montadas, reconocidas por la prensa especializada como provocadoras y con sello propio, y siempre apostando por la dramaturgia propia y peruana.

"Mientras canta el verano"
“Mientras canta el verano”

Escrita entre 1924 y 1927 y publicada en 1928, La casa de cartón es catalogada como una obra de juventud, un texto de género indefinible conformado por episodios breves sin conexión aparente, de tono evocativo y profundamente lírico. Narración vanguardista, Ricardo Silva-Santisteban enmarca su aparición así: “La búsqueda de originalidad y el desaire por el relato tradicional conllevan una serie de rupturas de carácter formal: del tiempo cronológico, del espacio, múltiples narradores desde distintos puntos de vista, etc. Como estos experimentos atentan contra la esencia misma de la narrativa tradicional, esta se convulsiona y, o se agota y se extingue, o produce ejemplos hipertrofiados. La nueva forma de narrar se encuentra, por otra parte, lejos de los mercados de producción editorial y solo aparece como ejemplo de tenacidad de sus creadores” (p. 10, 2006). Espacio Libre toma como eje inicial de trabajo el texto del poeta barranquino para realizar una versión libre, iniciativa que confirma su ímpeto de búsqueda y exploración constante, huyendo de los procesos tradicionales y, recurriendo a la cita referida líneas arriba, “lejos de los mercados de producción”, “solo aparece como ejemplo de la tenacidad de sus creadores”.

Aurora Colina, Javier Quiroz y Eliana Fry.
Aurora Colina, Javier Quiroz y Eliana Fry.

El elenco de Mientras canta el verano está conformado por Aurora Colina, Eliana Fry García Pacheco ‒nominada recientemente como “actriz revelación” en los Premios AIBAL por su trabajo en Los Funerales de Doña Arcadia‒ quien ofrece un trabajo intenso pero muy bien controlado; Karlos López Rentería, como el gallinazo “que busca ser reconocido por la Historia de su país” ‒innegable la fuerte presencia escénica de Karlos‒ y que termina por quitar protagonismo a la figura del poeta, que a partir de la segunda mitad de la obra se torna en una presencia más circunstancial que necesaria. El rol de Martín Adán recae en Javier Quiroz, joven actor que debuta con esta obra. La propuesta del grupo plantea una relectura muy libre ‒ojo, no estamos frente a una adaptación, así se anuncia en el programa y en las notas de difusión‒ en la que convergen importantes aspectos sociales: el estado, el poder, la educación, los medios de comunicación y la política, que dialogan a través de la apelación a la Historia del Perú. Todo esto bajo una mirada crítica, característica de las recientes propuestas de Espacio Libre. Mientras canta el verano incide también –y de forma medular, tratando de articular el discurso escénico- en la implantación de la modernidad en el distrito de Barranco y también en la ciudad. Martín Adán es así extraído de su contexto histórico, generando movilidad en el desarrollo temático, y el pretexto para que se enfrente a diversos episodios decisivos de la Historia. Fragmentos de La casa de cartón surgen de cuando en cuando, como para recordarnos que el poeta está ahí, dando rienda suelta a su creatividad en medio de la abrupta realidad.

Con elementos muy cuidados y detalles que multiplican -exponencialmente- la simbología de la propuesta; con una elocuente y funcional escenografía –aspectos trabajados pertinentemente por Carol Gaspar y Luis López Rentería-, su “trama” puede resultar difícil de seguir, incluso puede llegar a percibirse como inconexa, traduciendo, en cierto sentido, la narratividad inexistente de su referente principal. Creemos, sin embargo, que Mientras canta el verano no supera propuestas anteriores de Espacio Libre. Quizá la multiplicidad de ejes que el discurso plantea, esta vez, le reste en vez de aportar profundidad. Eso sí, el trabajo con textos no dramáticos como “disparadores” creativos parece ser ya una marca de la agrupación, determinación que les abre un universo complejo y con resultados que hasta ahora vienen siendo más que interesantes. Determinación que provoca, además, acudir a la lectura de los referentes principales.

Bibliografía:

Adán, Martín. Obra poética en prosa y verso. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, 2006. (Edición, prólogo y notas de Ricardo Silva-Santisteban)

Blanco sobre blanco. Primera mirada

Cuerpo como lienzo

Espacio Libre

Laboratorio Teatral Libera(c)ciones

ESPACIO LIBRE 15 AÑOSEspacio Libre está de fiesta. La agrupación liderada por Diego la Hoz celebra 15 años haciendo teatro con sello propio. Entre las múltiples actividades programadas para estas fechas (que incluye la puesta en escena y el diálogo con elencos del exterior e interior del país) se encuentra Blanco sobre blanco. Primera mirada al universo Eielson, trabajo que cuenta con la actuación de 7 participantes del Laboratorio Teatral Libera(c)ciones, bajo la conducción de La Hoz y Karlos López Rentería. La propuesta se viene gestando meses atrás y toma como “disparador escénico” el universo de Jorge Eduardo Eielson (JEE). Sobre el Laboratorio, Espacio Libre refiere:

“Llamamos ‘laboratorio’ a aquella experiencia pedagógica que se genera desde la investigación y reflexión del hecho teatral, tomando como punto de partida el ejercicio del actor y su relación con la escena. Partimos de un riguroso entrenamiento, tanto físico y vocal como imaginativo, que conduce a la construcción, en conjunto, de la dinámica escénica desde el concepto de verdad y trabajo en equipo. (…) Desde el inicio nos acompaña, el viaje de los creadores, un texto escrito no teatral como disparador creativo. El mismo que encauza el proceso hacia estados de exigencia e incertidumbre como motores creadores.”

Entendemos que en Blanco sobre blanco la clave principal ha sido dada por El cuerpo de Giulia-no, en conjunción con otros aspectos de la obra de JEE. La propuesta de lo que viene trabajando Espacio Libre incide en el tema del cuerpo como espacio de enunciación, de transmisor de experiencias y como lienzo en blanco. El elenco toma diversos elementos para construir discursos sobre el arte, el género, la religión, etc. y transita por un corredor delimitado por las tarimas en la acogedora sala de la Casa barranquina. Blanco sobre Blanco está aún en proceso de construcción y como tal, creemos que aún tiene algunos aspectos por resolver, como una línea que “hile” las acciones, o que homogenice la fragmentariedad. Sin embargo, creemos también que esta “Primera mirada” es más que valiosa para el espectador, pues nos permite acercarnos a la propuesta de trabajo y conocer sus primeros avances. ¿Alguna otra agrupación/empresa teatral nos permite esta experiencia? No, que sepamos; pese a la importancia para juzgar y mirar en perspectiva los trabajos finales ya no solo como productos, sino como procesos. ¡Bravo por Espacio Libre y sus quince años haciendo teatro en el Perú!

Ecos de una ciudad sin rumbo

Los funerales de Doña Arcadia

Escrita y dirigida por Diego la Hoz

Espacio Libre

(…) aquí en Lima, como romeros de todo el Perú, las provincias se han unido y, gracias a su presencia frecuentemente desgarradora, reproducen ahora en multicolor imagen urbana el duelo de la nación: su abisal escisión.

Sebastián Salazar Bondy

Lima la horrible, ensayo de Sebastián Salazar Bondy (SSB), cumple este año 50 años cargados de una insólita vigencia. Porque pese al paso del tiempo, nuestra sociedad continúa, increíblemente, arrastrando aquellas taras que SSB detectó en su lúcido ensayo. Espacio Libre, fiel a su poética de trabajo, escogió durante el año pasado un “disparador no-dramático” para componer una primera versión de Los funerales de Doña Arcadia. Este 2014, La Hoz repropone la puesta en escena con la participación de Karlos López Rentería, Natalio Díaz, Eliana Fry García-Pacheco y la intervención especial de Aurora Colina. El ensayo, como referimos líneas arriba, funciona como un “disparador”, un punto de partida sobre el cual se va tejiendo la propuesta, siempre alimentada por las constantes lecturas del elenco participante, dando como resultado un consistente trabajo colectivo.

Los funerales de Doña Arcadia
Los funerales de Doña Arcadia

El punto de partida, como el título lo anuncia, es el rumor que corre por la ciudad sobre la “muerte” de Doña Arcadia, conflictúa a los habitantes y que, en un diálogo directo con el espectador, nos invoca a cuestionar nuestra relación con la capital. Desde nuestra perspectiva, Los funerales de Doña Arcadia toma como un eje central la idea de la arcadia colonial referida por SSB: “La arcadia colonial es la estructura patriotera y folklórica de un contrabando. Lima es por ella horrible…” (1964: 33). “La arcadia colonial” se convierte en la denominación de ese imaginario simbólico sobre la Ciudad de los Reyes, imaginario según el cual “todo tiempo pasado fue mejor”, en el que hay que estar orgullosos de la herencia colonial (española, europea), ser denodadamente católico y en el que el ciudadano porta con orgullo el estandarte criollo, sentir que deviene, parafraseando al autor, en un tipo de nacionalismo. Sin embargo, Lima es una ciudad en la que confluye todo el Perú, en la que conviven y comparten espacio vital ciudadanos de todas las provincias y en la que, idealmente, todos tienen los mismo derechos y obligaciones.

Eliana Fry García-Pacheco.
Eliana Fry García-Pacheco.

El trabajo de Espacio Libre nos sumerge en una atmósfera ritual desde que tocamos la puerta su acogedora casa: nos recibe Natalio Díaz preguntándonos si venimos al funeral. Dentro, todo está ya dispuesto para la sombría ceremonia. Los actores interpretan a más de un personaje que alude a los rostros de nuestra capital, reflejando lo inconcluso de la identidad, el arraigo y el desarraigo, lo tradicional, la Lima seductora y femenina, etc. El trabajo actoral revela el potencial del elenco, así como el avance respecto de trabajos anteriores. Lo onírico y la estética ritual configuran el desarrollo de las acciones, dispuestas con lo que para nosotros constituye el punto más alto de la fidelidad al trabajo de SSB: la estructuración de una propuesta teatral que traduce, con su propio lenguaje y alejándose de la simple –y facilista- representación, el espíritu que atraviesa el ensayo de Sebastián Salazar Bondy. Ese espíritu crítico, de denuncia, que nos coloca –como lectores y espectadores- frente a nuestra propia imagen, en un espejo que nos devuelve aquello que no queremos ver pero de lo que no dejamos de ser parte. La sensación de cercanía en el breve espacio de la Casa se refuerza con las miradas penetrantes de los actores hacia el público, con interacción específica, pues no hay un límite entre el espacio de los actores y el nuestro, así como no hay límite –pese a quien le pese- entre unos y otros limeños. Su espacio es nuestro espacio, y viceversa.

En medio de un simbólico “velatorio” –imagen potentísima y perturbadora-, un ¡basta! nos sacude y nos invoca a dejar de mirarnos el ombligo, a tomar el tiempo para enterrar a la arcadia colonial. A recordar el pasado sin veneración para construir el futuro. Los funerales de Doña Arcadia actualiza y aporta al debate sobre la construcción de una nueva Lima, trae a escena al gran Sebastián Salazar Bondy y, sobretodo, nos obliga a preguntarnos, ¿qué es Lima para nosotros? Propuesta que reafirma el poder de los mecanismos del arte para la crítica.

 Bibliografía

Salazar Bondy, Sebastián. Lima la horrible. México D.F., Era, 1964.

 

Las formas del adiós: Trilogía de una despedida

Diego La Hoz

Dirección: Diana Hurtado

Asistencia de dirección: Leo Cubas Ruiz

Espacio Libre

"Carpín Dorado"
“Carpín Dorado”

La agrupación Espacio Libre, después de un 2013 lleno de actividades, inicia este año con el estreno de Trilogía de una despedida, texto compuesto por tres piezas cortas que inciden en temas como el amor y el adiós. Trilogía fue escrita por Diego La Hoz –director del grupo- en el 2010 para los estudiantes del laboratorio teatral de ese año –laboratorio que desde el 2011 se denomina “Libera(c)ciones”-, consolidando así la cercanía entre los participantes del laboratorio y el proceso de escritura. Esta vez, bajo la dirección de Diana Hurtado –estudiante de Artes Escénicas de la Universidad Científica del Sur-, Trilogía de una despedida ve por fin la luz. Como es usual en las funciones de Espacio Libre, en un intercambio de ideas – conversatorio después de la función, logramos saber que la puesta de esta obra se preparó para la muestra final del curso Montaje I de la directora, proceso para el cual convocó al elenco actual -conformado por Alba Leiva, quien ha participado del Taller de Bruno Odar “Dieztalentos”; Vania Duncan, egresada del Taller de Roberto Ángeles; y Santiago Castillo (UCSUR), además, cuenta con música que ha sido compuesta especialmente para la obra por Alvaro Arnáez.

"Caída Libre"
“Caída Libre”

En “Carpín dorado”, el primer cuadro de la Trilogía, vemos a una pareja que atraviesa un difícil momento de desprendimiento, haciendo frente al dolor de la despedida, pero mirando con esperanza el futuro. En “Tiempo cero”, segunda pieza, Alba Leiva da vida a una niña con una gran imaginación y con una estrecha relación con la figura paterna; y en “Caída Libre” –nuestra pieza favorita entre las tres- vemos a Camilo y Alejandra, hermanos con un profundo amor entre sí, pero separados por circunstancias inciertas. El íntimo espacio de la Casa Espacio Libre favorece el ambiente de proximidad y empatía con lo que se ve en escena, por ello creemos que un texto como este –quizá- no funcione del mismo modo en un lugar amplio o en un ambiente abierto. La sala de la Casa suele presentarse como un espacio en blanco, libre, en el que los directores y elenco que se presentan disponen ubicaciones y adaptan / crean modos de emplear el espacio. Vemos entonces que para la puesta de la Trilogía, la directora solo se ayuda de elementos básicos, mínimos, como algunos cubos negros, libros, o una maleta. De acuerdo con cada pieza, el empleo de los accesorios cambia. Con respecto del trabajo actoral, pese a que todos son debutantes, podemos referir que proyectan homogeneidad y compromiso, de modo que logran transmitir esa veracidad necesaria para conmover al espectador.

Con un lenguaje sutil y una escenografía mínima, Trilogía de una despedida emerge como un trabajo conmovedor, que en su simpleza trata temas complejos de forma profundamente conmovedora. Si bien hay aspectos que se pueden mejorar, como la escenografía que ubique en tiempos y espacios diferentes cada pieza; o algunas trabas en la dicción, se trata de un trabajo hecho con honestidad. Porque se nota el esfuerzo y el compromiso. Gran inicio del año para Espacio Libre.

Nota: Un aspecto que se hace necesario anotar es que, si se anuncia que la función es a las 9 de la noche, esta debería –idealmente- iniciar a esa hora. Retrasos amplios no deberían suceder, pues podrían predisponer al espectador a una experiencia poco agradable.

Obra – manifiesto: El Otro aplauso

Dramaturgia y dirección: Diego la Hoz

Espacio Libre

Natalio Díaz y Karlos López.
Natalio Díaz y Karlos López.

En el marco de las celebraciones por su aniversario número catorce, Espacio Libre presentó “El Otro aplauso”, íntima propuesta que presenta a Karlos López Rentería y Natalio Díaz en el rol de dos actores de gira en el interior del país, alejados de sus familias y sin las comodidades que la vida en la capital y la estabilidad les podrían garantizar. En escena, a través del diálogo que estos mantienen antes de iniciar la función que les corresponde, nos enteramos de sus dudas y cuestionamientos, pero también de sus sueños e inquietudes. Se trata de una obra que incide en el empecinamiento de los artistas en “soñar lo mismo”, en seguir adelante y ser consecuentes con sus ideales: aquellos que siguen adelante y trabajan para lograr merecer el verdadero aplauso del público. En un contexto hostil y no necesariamente propicio para la subsistencia a través del arte, uno de los actores le comunica a su compañero que ha tomado la decisión de regresar a Lima y retomar su trabajo -el colegio en donde enseñaba le ha pedido “reconsiderar su renuncia”-; ante esto, el otro actor -de espíritu soñador, que defiende la autenticidad de la labor ideal del teatrista- responde con ironía y sarcasmo, mientras se preparan para salir a su última función. “El Otro aplauso” juega a nivel estético con lo surreal, y a nivel discursivo – verbal, con el lirismo y a la vez con el sarcasmo, para esbozar una crítica hacia la labor teatral sin compromiso, esa que se conforma con el aplauso simplemente adulador y vacío.

"El Otro aplauso"
“El Otro aplauso”

Consideramos que la temática de “El Otro aplauso” es universal: no solo piensa al teatro y su hacer, sino también reflexiona sobre los principios, la fidelidad a uno mismo y la perseverancia, que se hacen extensivos a todos los aspectos de nuestras vidas. Su puesta en escena emplea elementos lúdicos y se torna conectiva: aprovechando el acogedor espacio de su sala involucra directamente al público en el montaje en diversos momentos; quizá el más certero y presto a la metáfora sea el de las cintas que cuelgan del techo, vemos así escena y público conectados, en continuidad, y a la vez es como si se alzara la carpa para la función de los dos actores protagonistas. Pese a algunos problemas de dicción por parte de Natalio López, el correcto desempeño actoral hace ágil la puesta; en conjunción, el vestuario y maquillaje empleados terminan por delinear la estética lúdica y surreal de la obra, siendo un surrealismo que no evade para alejarse o negar la realidad, sino que permite al actor consecuente con su trabajo y su hacer, quizá, sustraerse de la realidad que le impediría seguir adelante con sus ideales; quizá la simple realidad de la vida pragmática y mecanizada sea ese “gobernador comelón” que mencionan los actores en su discurso a modo de parábola.

Después de cada función en la acogedora casa Espacio Libre se suele abrir un espacio de intercambio entre los actores y espectadores, apelando así al Otro y reforzando el vínculo presencial a través del diálogo. Nos enteramos así del proceso de trabajo de montaje de esta obra, de lo que ha significado poner en escena “El Otro aplauso” en este momento de la vida de Espacio Libre, una obra que traduce los principios de la agrupación y que puede funcionar a modo de manifiesto. Sin duda, un montaje que seguirá creciendo en las demás funciones que esperamos tenga.

Cuando un grupo de teatro hace teatro de grupo en el Perú: Espacio Libre

Cuando a fines del año pasado Espacio Libre abrió su casa de Barranco sabíamos que algo interesante estaba gestándose. Cuando pudimos conocer su trabajo de cerca, lo confirmamos. La serie de actividades que se propician ahí son elocuentes por sí mismas y dan cuenta de su sólida formación como agrupación y de su compromiso con el teatro peruano, con la creación. Siempre me ha gustado pensar -uso ahora la primera persona- a la acogedora casa de Espacio Libre como un “lienzo en blanco”; siempre dispuesta a creadores con interés en mostrar sus propuestas y a debatir/aprender acerca de la condición actual del teatro en el Perú. Espacio libre es, como su nombre lo hace evidente, un lugar abierto al espectador, a la convivencia, al aprendizaje y a la discusión.

A inicios de este año fueron sede del primer encuentro de Nuevos Creadores Teatrales en el que el cuestionamiento -siempre hay algo que cuestionar y, como pocos, esto Espacio Libre lo tiene clarísimo- anunciaba:

¿Y dónde está el Perú? ¿Avanza el teatro? Hay más salas teatrales y más temporadas para renombrados directores, grandes productoras y apadrinados debutantes de nuevas élites. Esta es nuestra respuesta en medio de esta interrogante que nos genera más cuestionamientos.

En ese primer encuentro pudimos ver Paréntesis, dramaturgia y dirección de Diego la Hoz; Como si fuera esta noche, de Gracia Morales y dirigida por Diana Hurtado; Así nació este tondero, de Robert Mesías; y La Máquina de Muñequitos, conmovedora y reflexiva puesta de Jorge Bazalar. Cerró con el conversatorio “Teatro y educación: ¿Se puede aprender teatro?”

Celebramos este mes de julio los 14 años de labor ininterrumpida de la agrupación conducida por Diego La Hoz -14 años no son poca cosa, sobre todo en una escena como la limeña- y confiamos en los años venideros, en la consolidación de su trabajo y en la confirmación de lo valioso de su aporte al teatro peruano. Compromiso, cuestionamiento y trabajo de investigación son más que necesarios en la actualidad. Cuando le preguntamos a Diego qué significa para Espacio Libre cumplir 14 años de labor de grupo, nos comentó:

Significa “resisitir”. Hacer posible un sueño para toda la vida. Una experiencia convivial que permita el encuentro con el otro, con el diferente. Aportar al desarrollo del teatro peruano, sobre todo al de las nuevas generaciones que se sienten poco representadas por el teatro de nuestra cartelera. Hacer teatro de grupo en el Perú es un manifiesto a la solidaridad y a la reivindicación del presente. Se trata de pensar nuestra práctica aquí y ahora.

En una época en la que parece que la desvinculacón es la mayor característica, el trabajo de Espacio Libre nos invoca al anclaje, al vínculo, a la solidaridad; pero también a la discusión y al aprendizaje. Por eso creemos que sí, que hacer teatro de grupo en el Perú es, sobre todo, resistir. La celebración de aniversario viene con una serie de actividades que no vale la pena perderse: ha iniciado un taller de voz a cargo del grupo ecuatoriano Puertas Invisibles (12, 13 y 14 de julio), quienes también presentarán La Soledad de las Luciérnagas, dirigida por Arístides Vargas; se estrenará también la polémica y emblemática obra Cuando el día viene mudo dirigida por Miguel Torres (ENSAD) y El Otro aplauso, de Espacio Libre; quienes asumen un nuevo reto escénico con una obra que hablade dos actores en gira que se encuentran en el lugar más solo de un país parecido al nuestro. Se preparan para actuar. El público no llega. En el pueblo han matado a un policía a sangre fría. El guardián del teatro espera confiado mientras come mandarinas. Se oyen disparos. La función no empieza. Sin embargo, la duda y la esperanza se encargan de abrir el telón de una historia donde no existen los aplausos.

Programación 14 aniversario.
Programación 14 aniversario.

"La soledad de las luciérnagas"
“La soledad de las luciérnagas”
"El otro aplauso"
“El Otro aplauso”

 

Cabe resaltar que esta celebración de aniversario es la antesala del Cuarto Encuentro del Barranco – Teatro (In) Visible que se realizará en el mes de setiembre y que contará con la presencia de los grupos argentinos La Cordura del Copete y El Baldío.

 

DATOS GENERALES

Taller de Voz (Puentes Invisibles) 12, 13 y 14 de julio

La Soledad de las Luciérnagas (Puentes Invisibles) 18 y 19 de julio

El Otro aplauso (Espacio Libre) 25 y 26 de julio

Cuando el día viene mudo (ENSAD) 1 y 2 de agosto

Casa Espacio Libre: Bolognesi 802 – Barranco (Alt. Estación Balta del Metropolitano)

Informes y reservas al 247-6346 o espaciolibreteatro@gmail.com

 

“Antes del silencio, el canto de los grillos”

Escrita por Juan José Oviedo

Compañía Cientos Volando

Desde setiembre del año pasado la agrupación Espacio Libre, dirigida por Diego la Hoz abrió las puertas de su nueva casa, y desde entonces no ha dejado de propiciar una serie de actividades que no solo dan cuenta de su sólida formación como grupo de teatro -ya con trece años-, sino también de su compromiso con el desarrollo del teatro “joven” peruano. La Casa Espacio Libre se convierte así en un lugar de convivencia y aprendizaje; y su sala en un lienzo en blanco en el que quienes se presentan trazan sus propuestas, disponiendo ingeniosamente del íntimo espacio, que vemos cambiar de acuerdo con cada presentación.

“Antes del silencio, el canto de los grillos”

Esta semana la casa abrió sus puertas con el estreno en Lima de “Antes del silencio, el canto de los grillos”, unipersonal escrito e interpretado por Juan José Oviedo -quien fue parte también de Espacio Libre-, actualmente miembro de la agrupación peruano-argentina Cientos Volando. El personaje que interpreta es el de un soldado que en un sugerente estado de abandono se cuestiona a sí mismo, a sus valores y convicciones; transitando así por diversos estados anímicos entre los que reflexiona y descubre aspectos de la aceptación en sociedad y de la adecuación de los sujetos a ella. El monólogo que enuncia este soldado, así, se convierte no solo en una especie de fluir de consciencia -por momentos fragmentario y revelador- o en una exploración de los múltiples “yo” del ser humano; sino en una apelación e invocación al diálogo con el espectador. Llevar a cabo un unipersonal demanda al actor un despliegue de habilidades que logren mantener atento al público, además de una inversión de energía que permita que la intensidad no decaiga a lo largo de la puesta. Ambos aspectos son logrados por Oviedo, quien se desplaza con destreza por el acogedor espacio de la sala, empleando diversos elementos; como un fusil, sacos a modo de trinchera, etc. Además, la iluminación potencia las acciones y ayuda a crear ese ambiente de opresión y encierro -que no es necesariamente un encierro físico, sino de la psiqué: el encierro en sí mismo-.  Si bien hubo un par de traspiés en la enunciación, es un aspecto que puede ser fácilmente mejorado. Eso sí, demanda un espectador atento, ya que los múltiples cambios y transformaciones de la intensidad y estado del discurso pueden generar la no aprehensión de la multiplicidad de significados generados por el trabajo en escena.

La idea de la adaptación a la sociedad y su clima opresivo, que de algún modo trastorna y lleva al personaje al cuestionamiento de sus convicciones, se ve reforzada con dos aspectos: la presencia del personaje que simbólicamente es parte de las fuerzas ¿represivas? del orden del estado – soldado-; y con lo que para nosotros constituye el momento álgido de la obra: la transformación del cuerpo del actor en el grillo, escena que emerge como una metáfora de la conocida fábula del grillo y la hormiga, en la que el primero por pasar el verano cantando -pese a las advertencias de la trabajadora hormiga- ve comprometida su supervivencia y queda dependiente de la caridad de la hormiga que sí guardó alimento para el invierno. Se trata, quizá, del sujeto en estado natural como el grillo y su canto libre y celebrativo; que sin embargo se ve condenado por el orden social a ser un “hombre hormiga” y ser parte de la estructura del sistema (metáfora que vimos también en “El dragón de oro”). “Antes del silencio, el canto de los grillos” es una propuesta interesante que invita a pensar en la condición humana y en el rol “modélico” de una sociedad que impone actitudes, que silencia ese “canto de los grillos”.

*La Casa Espacio Libre ofrece múltiples actividades además de las funciones de teatro (que son de entrada liberada y salida solidaria), como el “Laboratorio Teatral Libera(c)ciones” y el “Xploratorio teatral para niños”. Saludamos y felicitamos esta saludable iniciativa de Espacio Libre, que al abrir las puertas de su casa genera un nuevo espacio de aprendizaje, de conocimiento y de discusión teatral.